Suspiros de España
es un famoso pasodoble español, compuesto por el maestro Antonio Álvarez Alonso en 1902. En 1938 se le añadiría letra por José Antonio Álvarez, siendo versionada (en ocasiones cambiando la letra) por grandes figuras como Estrellita Castro y Concha Piquer entre otras.
El pasodoble fue originariamente una marcha de paseo de la Real Infantería (paso-doble) que a fines del siglo XIX y comienzos del XX se popularizó como pieza de concierto y posteriormente de baile. En este contexto, se componen en pocos años en la ciudad de Cartagena tres piezas que resultan fundamentales en la historia del género: 'La Gracia de Dios' (Ramón Roig y Torné, 1880), 'Suspiros de España' (Antonio Álvarez Alonso, 1902) y 'El Abanico' (Alfredo Javaloyes López, 1910).
Cuenta la tradición que el origen de 'Suspiros de España' sería el siguiente:
El Maestro Álvarez Alonso ofrecía conciertos animando las veladas del café La Palma Valenciana, en la calle Mayor de Cartagena. Una noche, al terminar su actuación, enseñó a sus amigos una melodía en forma de pasodoble que había escrito sobre una mesita del café, y que pronto fue acogida con alborozo por su clara inspiración.
En su recorrido nocturno, se detuvo delante de la confitería España, ubicada frente al café de sus actuaciones, y contempló una confitura típica llamada "suspiros" (avellanas finas cubiertas de una porción de caramelo transparente), decidiendo bautizar la nueva partitura con la denominación de 'Suspiros de España'.
Fue estrenado por la Banda de Música del 3er Regimiento de Infantería de Marina (actualmente Tercio de Levante) dirigida por Ramón Roig y Torné, el día del Corpus Christi de 1902 en la plaza de San Sebastián de Cartagena, dado que las ordenanzas militares impidieron que el Maestro Roig cediera la dirección para el estreno al autor, su buen amigo Antonio Álvarez Alonso, dada la condición de civil de éste. Una placa conmemora la efeméride en ese lugar.
También, en los exilios de 1936-1939 coincidiendo con la Guerra Civil Española, y, más tarde, tras las numerosas marchas en la época franquista, se relacionaron fuertemente con los españoles que tuvieron que marchar del país, lejos de sus raíces. Esto era debido al carácter triste del pasodoble (su composición en el modo musical menor evoca tristeza, con leves modulaciones a su relativo mayor, pero, en mayoría, escrita en modo menor).
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Quiso Dios, con su poder fundir cuatro rayitos de sol y hacer con ellos una mujer. Y al cumplir su voluntad en un jardín de España nací como la flor en el rosal. Tierra gloriosa de mi querer tierra bendita de perfume y pasión España en toda flor a tus pies suspira un corazón. Ay de mi pena mortal porqué me alejo España de ti porqué me arrancan de mi rosal. Quiero yo volver a ser la luz de aquel rayito de sol hecho mujer por voluntad de Dios. Ay, madre mía ay, quién pudiera ser luz del día y al rayar la amanecida sobre España renacer. Mis pensamientos han revestido el firmamento de besos míos y sobre España como gotas de rocío [ los ] dejo caer. En mi corazón España te miro y el eco llevará de mi canción a España en un suspiro. |
Siento en mí triste emoción. Me voy sufriendo lejos de ti y se desgarra mi corazón. Nunca el sol me alegrará. En el vergel de España, mi amor, como una flor siempre estará. Dentro del alma te llevaré, cuna de gloria, valentía y blasón. España, ya nunca más te he de ver. De pena suspira mi corazón. Si con el viento llega a tus pies este lamento de mi amargo dolor, España, devuelvelo con amor, España de mi querer. Siento en mí triste emoción. Me voy sufriendo lejos de ti y se desgarra mi corazón. Nunca el sol me alumbrará. Ya nunca más tu suelo veré, lejos de tí, de pena moriré. España mía, ya no te miro. Tú eres mi guía. Por ti brotan mis suspiros, tú eres toda mi alegría. De noche y día yo no te olvido. Ay, quien pudiera, ay quien volviera. Qué no daría por mirarme, patria mía, en tu cielo azul. En mi soledad suspiro por ti. España, sin ti me muero. España, sol y lucero. Muy dentro de mí te llevo escondida. Quisiera la mar inmensa atravesar, España, flor de mi vida. |




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